La historia de nuestros viñedos se remonta al año 1885, cuando el viticultor José Ramón Gayoso, empezó a plantar godello sobre las altas laderas pizarrosas de las colinas en el valle del Sil, confiando en las posibilidades de la variedad, a pesar de todo sus coetáneos le tacharon de loco.
Las plantaciones de godello fueron aumentando en Portela, localidad de donde era natural, y con el paso de una generación a otra, finalmente este grupo de viñas fueron vendidas. Gracias a aquel viticultor visionario, se ha perpetuado el auténtico godello, permitiéndonos llevar a cabo una selección clonal rigurosa.
Años más tarde la familia Prada ha ido recuperando las viñas, tomando como testigo la más vieja de ellas, Pedrouzos, y en la actualidad forman aproximadamente once pequeñas parcelas de godello viejo, que dan nombre a uno de nuestros vinos más conocidos, Pezas da Portela.
El conjunto del viñedo está formado por un mosaico de pequeñas parcelas de viñas viejas, situadas en las mejores localizaciones de Valdeorras, concentrándose la mayor parte en las soleadas laderas de Córgomo y Portela. Un lugar privilegiado donde la adecuada latitud y altitud permiten la maduración completa de las uvas.
La combinación de microclima único de Valdeorras, caracterizado por las oscilaciones de temperatura entre la noche y el día, y la diversidad de suelos: lo que transmite a la variedad una gran personalidad y nos permite elaborar vinos concentrados, voluminosos y de marcado carácter mineral.
Valdesil cuenta con la colaboración de varios viticultores locales, muchos de ellos han abastecido de uva a la bodega desde el comienzo. Las prácticas vitícolas en estos viñedos están supervisadas por nuestro equipo técnico durante todo el ciclo de la vid marcando unos parámetros de calidad a seguir.
La evaluación y observación continua de los viñedos es de vital importancia, especialmente en la poda, floración, envero y especialmente en épocas cercanas a la vendimia, en las que se realizan visitas y muestreos más numerosos. El hecho de contar con viticultores en diferentes ubicaciones de Valdeorras, nos permite elegir las mejores uvas en función de la añada y mantener la regularidad entre vendimias. |