Bodegas ValdeSil patrocina el ‘Torneo
de Golf Senior de Galicia’
La bodega de Valdeorras colabora con el ‘Gran Premio
Turgalicia’ y con la ‘Kopa de Oro de Golf de Mondariz’
.
Es un hecho avalado por numerosos estudios de rigor indiscutible
que el consumo moderado de vino en las comidas es un hábito
saludable no solo para el común de los mortales, sino también
para los deportistas de élite. De hecho, son muchos los jugadores
de fútbol, de baloncesto o ciclistas de primera línea
los que —por iniciativa propia o animados por sus entrenadores,
médicos y preparadores físicos— incluyen en
sus controladas dietas alguna copa de buen vino con asiduidad.
Partiendo de esta premisa, Bodegas ValdeSil también quiere
apoyar el mundo del deporte. Por eso ha tomado partido en el patrocinio
de eventos deportivos, comenzando por apoyar el ‘Torneo de
Golf Senior de Galicia’, circuito que comenzó el pasado
mes.
El pasado 18 de abril, la competición echó a andar
en el campo de ‘La Herrería’ (El Escorial, Madrid),
y se prolongará hasta una final disputada a 36 hoyos en el
‘Campo de Golf de Mondariz’ (Pontevedra, Galicia), que
tendrá lugar en el mes de septiembre. Entretanto, el circuito
también habrá pasado por el ‘Aldeamayor Club
de Golf’ (Valladolid, 26 de abril), por el ‘León
Club de Golf’ (León, 9 de mayo) y por ‘Zapapicos’
(Salamanca, 17 de mayo).
A excepción de la intensa final, los partidos siempre se
disputarán a 18 hoyos, en la modalidad ‘stableford’
y con la salida a tiro. Para poder optar a los diferentes premios
y trofeos en juego, se requiere un mínimo de diez jugadores
por campo.
Bodegas ValdeSil surgió en el año 1990 en la localidad
de Córgomo, materializando la tradición vitícola
familiar y el interés por el potencial de las variedades
de la zona. Desde el inicio tratan de ofrecer vinos con personalidad,
donde la variedad, suelos y clima de Valdeorras tengan el verdadero
protagonismo. El secreto de ValdeSil reside no sólo en la
elaboración de los vinos, en la que ponen todo su empeño,
sino también en una nueva forma de gestionar la empresa familiar
buscando la profesionalización.
Año tras año tratan de avanzar técnicamente,
mirando hacia el futuro, sin dejar de lado el conocimiento que tras
muchos años de práctica vitícola adquirieron
sus mayores. Han ido haciendo acopio de experiencias que les han
parecido interesantes, tanto en viticultura como en elaboración,
inclinándose por las prácticas sostenibles como las
más adecuadas a su forma de trabajo. Esta filosofía
les ha permitido conservar un estilo personal de vinos, gracias
a su propia interpretación de la variedad y al entorno privilegiado
en el que se ubican.