Nuestras elaboraciones son el resultado de la observación y el trabajo de años.
Realizamos una vinificación tradicional por parcelas, para respetar así las diferentes expresiones de cada viñedo. Una vez que las uvas están en la bodega, se procesan utilizando tecnología de última generación, que aseguran que nuestros vinos reflejen todo el carácter de nuestros viñedos.
En la elaboración de Montenovo, buscamos conservar toda la frescura de un vino joven: una vez terminada su elaboración y embotellado sale rápidamente al mercado.
En Valdesil, el mosto fermentará en depósito de acero inoxidable y permanecerá en contacto sobre sus lías un periodo variable en función de la añada, hasta su clarificación y posterior embotellado. Con el trabajo en lías buscamos untuosidad y mayor complejidad en boca, respetando la tipicidad de la variedad. El vino permanecerá en bodega hasta su redondeo final.
En la vinificación de Pezas da Portela introducimos la madera de roble francés, lo que nos permite asegurar una mayor longevidad al vino. Los vinos fermentan en barrica a bajas temperaturas donde permanecerá en roble en contacto con sus lías con battonage diario, posteriormente estos vinos se separan de la madera y pasan a un depósito de acero inoxidable para que ensamblen, allí permanecerán durante más tiempo hasta su clarificación y embotellado. Una vez embotellado el vino permanece en la bodega, donde realizará la crianza en botella.
Trabajamos con barricas de roble francés de mayor tamaño que el habitual, especialmente pensadas para la elaboración de vinos blancos que no requieren fuertes tostados. El trabajo con barricas nos permite seleccionar la madera más apropiada según el origen y la personalidad del vino, así como la crianza por separado de cada finca.
Considerando la capacidad de la variedad godello para envejecer hemos apostado por el formato mágnum, como el formato ideal para asegurar la lenta evolución del vino. |